lunes, 10 de abril de 2017

Duele

El temblor de la mano sangrante y traicionera,
Escurriendo gotas por el tibio puñal
Que acaba de sacar
De la espalda a la que se lo acaba de clavar.
Cuando la mano que lastima,
Es amiga,
No hay dolor que duela más.
El temblor de esa mano,
Que tantas veces tomé, ayudé y felicité,
Ese temblor
Parece tan pálido y falso
A la luz de los engaños
Que van brotando en diferentes rememorandos.
La incomprensión de la traición,
Es un puñal certero que cayó en el suelo,
Retumbando y brillando,
Con colores metálicos y sanguinarios combinados.
El sonido del silencio
Y la soledad
De parte de quién amas y confías,
Sonando por los pisos, estrellados en una nada,
Helada...
Son dolores que duelen,
Y mucho.
Y cuando la verdad por todos sea dicha,
La herida ya no existirá
Pero la cicatriz
(Cuando se forme y llegue)
Allí va a estar. Recordando.
Recordándonos.
Sabiendo lo que no sabía antes,
Sabiendo la tranquilidad de mi conciencia;
Y el cansancio de la traición y de la falta de confianza,
Al fin estará relajado.
Y esos dolores,ya no doleran tanto.

jueves, 16 de marzo de 2017

Jardines de arena

Iba camino a casa,
En el colectivo de siempre.
Rodeada de tanta gente, pero aislada
Con mis auriculares y un par de canciones tristes,
Con la mirada en la ventanilla,
Mi mejor confesor e incitador filosófico.
Y de golpe quise llorar.
Los ojos,
Llenos de tormentas de arena
Como la peor que pudiera tener el desierto del Sahara,
Así de secos se encontraban.
En algún momento imperfecto e inoportuno, como la vida misma,
La ira, ansiedad, frustración, el peso de la soledad y del dolor,
Se volcaron a lo opuesto .
Un rayo se cruzó, el trueno siguió
Y una gota de la nada humedeció
El arenoso jardín que había dentro de esos ojos.
De pronto, llovió.
De pronto, la tormenta de arena, comenzó a asentarse un poco.

miércoles, 15 de marzo de 2017

Alicia postmoderna

Viaje tortuoso. Viaje maravilloso.
Cayendo y girando en un espiral
Infectado de colores deslumbrantes.
Vi colores que no sabía que existían
Y para siempre me cambió la mirada,
Me giró la perspectiva.
Me transformó en una versión postmoderna, antiheroína y apasionada de cervezas
De Alicia en el País de las Maravillas.
Porque si antes buscaba y me preocupaba un más allá,
Ahora lo busco, miro, admiro y vivo, todo acá.
Porque antes desconocía mucho.
Pero ahora conocí a las lágrimas de felicidad
Y a la responsabilidad que conllevan.

  • Hay que hacerlas valer. Hacerlas valer muy bien.


Walter White

No, no es magia.
Sólo es el mero padecimiento de diferentes reacciones químicas.
Explosiones, para ser precisos.
(Y mejores que las vistas en Breaking Bad).
Es la única manera de explicarlo.
Y no podemos evitarlo.
No compartimos tiempo,
no nos vemos,ni nos necesitamos,
no nos hablamos.
No, ya no.
Pero a veces, sólo a veces e inesperadamente,
nos encontramos.
Entonces, todo explota.
Todas las promesas antes hechas
y todas las que no.
Hasta que llega el después
y sus arrepentimientos frustrantes del día siguiente,
mientras camino por los escombros, por los restos de lo que quedó.
Pero ni siquiera Walter White podría haber logrado la cristalina perfección y claridad que surge luego,
de entre los restos.
Esta bomba no volverá a detonarse.
No,ya no. No de nuevo...
Creo que no.

Lo que somos

Las horas pasan. La Tierra sigue dando sus inexorables vueltas,
Como la mejor bailarina de caja de música que pueda existir.
Pero no aquí.
Aquí somos capaces de formar nuevas galaxias y momentáneos universos paralelos.
Las mejores y más secretas coreografías
son puestas y dispuestas,
las fabricamos aquí.
Con tres carcajadas, dos besos y una pequeña y efímera discusión sobre libros,
flotabamos sobre una bruma de polvo de estrellas por el cosmos.
Nos dábamos sed y nos la saciabamos.
Bailabamos.
Tres carcajadas. Dos besos. Unas cervezas heladas entre tanto.
Eso somos aquí.  En eso nos convertimos.
Y qué felices que somos.

miércoles, 8 de febrero de 2017

"Evolución" (cristales nuevos)

No nos hicimos promesas de ningún tipo. Jamás. Sólo procuramos sinceridad y frontalidad, tal cual era nuestra costumbre, nuestra única modalidad.
La pasábamos bien. Me hizo sentir bien. Me hizo bien. Eso no lo voy a negar nunca.
En algún momento de ese revoloteo sensual, de risas, libertades, liberalidades y demás, fuimos más allá y nos hicimos amigos. O eso creo. Al menos, de mi parte me sentía su amiga y lo sentía mi amigo.
Mil de experiencias nuevas, y el pasar del tiempo y las liberalidades corrieron libres, como caballos salvajes galopando felices por alguna pradera perdida. Y en el medio de eso,  yo también me perdí y me dejé llevar en la carrera. Me dejé caer y sentí mucho y muy fuerte.
Él no.
Él conoció a una persona nueva. Y cayó mucho y muy fuerte por esa persona. Y las libertades y liberalidades, las dejó de lado. Quiso seriedad y formalidad por esa persona,aparentemente. Me contó de esta "novedad".
Yo seguía sin comentarle nada, respecto de mí carrera y caída al vacío por él. Tenía miedo. Ansiedad. Tenía toda la cobardía que era posible tener. Jamás abrí mis sentimientos a nadie.
Al final,lo hice. Ya era tarde. Ya estaba con otra persona. Ya no había nada que perder. Ya consideraba perdido todo. Así fue que mi apertura emocional y sentimental voló en un mensaje, en un whatsapp, como si no fuera la gran cosa, como si no hubiera llorado durante horas, momentos antes, hasta comprender que lo quería. Que lo quería en serio. Que lo quería para "algo más" que de a ratos, más que libertades y liberalidades.
Me costaba comprender por qué, con tanta buena onda y/o química, viene alguien de la nada y sería "mejor" que yo, para él. El tan famoso y falto de sororidad "qué tiene ella, que no tenga yo?" me asaltaba constante y desgarradoramente, a mí y a cualquiera de mis amigos dispuestos  a escuchar "Mi historia".
Todo hasta que pude comprender, que no es mejor. No la conozco en persona. Pero sólo puedo decir que es diferente a mí. Quizás eso era lo que él quería o necesitaba o lo que le gustó. Él tampoco me hizo nada, menos a propósito. Sólo conoció a alguien y se tiró al fondo de la pileta por esa otra persona.
Lo único que se hirió fue mi ego, mi capricho y mis miedos. Y todo eso me lo hice yo solita. Y todo eso me hizo darme cuenta y apreciar un montón de otras cosas, y mirarlas a través de diferentes cristales nuevos, más  brillantes y otros más opacos.
Todo pasa por algo. Yo creo que acepté nuevas miras. Todo pasa. Ya pasó. Quizás... sólo  quizas, un poquito, evolucioné.
La historia continuará, hay que ver qué me sigo y que me sigue ahora.

domingo, 22 de enero de 2017

Mantas

Como cuando era chica. Me tapaba hasta la coronilla con mis mantas y quedaba encapullada en un universo aparte, con estrellas que me imaginaba y planetas donde los monstruos que soñaba (estando dormida y despierta), no existían. No existían o yo tenía la cura para sus males. Y con la cura podía ver qué los había traído hasta ahí, hasta mi cama, hasta debajo de mis mantas, en mi pequeño mundo.
En mi cama y bajo mis mantas, así tantas peleas con monstruos han tenido lugar a lo largo del tiempo. Tantas revoluciones han tomado forma. Tantas historias he visto y escuchado. Pero la revolución e independencia más fuerte que he superado, ha sido la de nuestros cuerpos, la tuya y la mía. Juntos y por separado.
Las estrellas afuera se ven hermosas y me encantan... Pero las estrellas más bonitas y fugaces fueron las que bajo el universo de estas mantas me he enfrentado.