domingo, 14 de octubre de 2012

"No alcanzar"

Tanto será que deseo probarte, qué tanto me va a costar conseguirte?
Ya sé, no sos una cosa,
ya sé que tienes voluntad propia,
¿pero tanto va a doler el estar
sin lo que nunca llegué a alcanzar?
¡Vamos, de una maldita vez
date cuenta de que estoy aquí,
llamandote a los gritos una y otra vez!
Puede ser que ésto resulte como unos simples versos baratos,
pero no me importa
¡ésta es la pura verdad, lo que estoy queriendo decir
desde hace rato!
No, no, no,
no pretende encadenarte,
sólo deseo que formes parte de mí
aunque sea por un rato,
que me enseñes lo que sabés
y yo aprenda lo que ignoro,
plantearte mis dudas y juntos tocar la luz cegadora
de un final extasiado en que ambos crezcamos
cada vez más y más.
No pretendo hacer que eternamente te quedes,
sólo que vengas y estés,
sólo por un rato,
¡pero que estés aunque sea una vez!
¿Tanto puede llegar a doler el estar
sin lo que nunca llegué a alcanzar?
¿Puede llegar a doler realmente
el vacío que nunca llenaste?,
puramente vacía estoy pues,
al no alcanzarte ni probarte,
yo te llamé y vos no escuchaste...
 

martes, 18 de septiembre de 2012

Mar, olas y cambios...

   No sé que es lo que busco escribiendo ésto, ni siquiera sé qué es lo que quiero decir en sí. Sólo tengo deseos de escribir, es un sentimiento que de vez en cuando se me atraviesa en el medio de la garganta, es un especie de verborragia literaria, por decirlo de algún modo.
   Unas cuantas cosas que quiero decir, que retengo y mastico durante tanto tiempo, que me parece casi una injusticia el que nadie las conozca, las escuche o que las lea.
   No voy a decir que la vida es horrible, pero tampoco que es una maravilla. La vida es vida, simplemente eso. La vida es.
   Siempre se sufre y se disfruta, algunas veces más lo primero, otras, lo segundo; y algunos en mayor medida que otros. Pero así es la vida. Es una oleada de cosas inesperadas que nos van sucediendo, a las cuáles tenemos que ajustarnos, moldearnos , así como también romper esos esquemas, ciertas brechas, para poder ser mejores con nosotros mismo, para poder respirar.
   No se porqué, se me viene a la cabeza éste ejemplo algo tonto quizás, pero me sirve para explicar lo que muchas veces siento (quizás en cada día de mi vida). Cuando era niña, teniendo unos 7 u 8 años, conocí el mar por primera vez, y me enamoré al instante de él, sin embargo, al ver el movimiento de las olas, sobretodo de las más grandes, sentía cierto miedo (mucho,al decir verdad). Una vez que me metí al mar por primera vez, y ver y sentir de cerca al agua, las olas, la brisa, me sentí más calma, pero no todo es perfecto... Las que parecían ser pequeñas olas, tenían una fuerza mayor, que lograban tumbarme, pero al verme casi desparramada ya en la orilla, no pude evitar reírme de lo que me daba tanto miedo, y en la ridícula posición que había terminado. Aprendí cómo posicionar mis pies y piernas, y a tratar de calcular la fuerza de las olas para así poder estimar la fuerza de las olas, y por un tiempo, dejé de caerme.
   Pero repito, nada es perfecto, pero gracias a eso, pude disfrutar aún más de lo que me rodeaba.
   Como decía, aprendí a "manejar" las olas pequeñas, y como toda niña, empezaba a aburrirme, a confiarme de lo que "ya sabía", por lo que miraba distraída a mi alrededor, observaba a los otros niños, a sus padres, a mis padres en la orilla, hasta que vuelvo la mirada hacia el mar en sí y me encuentro con una ola un poco más alta que yo (la cuál yo consideraba gigantesca). En ese momento, sentí mucha inseguridad, porque yo no sabía cómo enfrentarme a eso, qué hacer, y cuando quise reaccionar, la ola me golpeó y yo quedé debajo del agua. Quizás fueron segundos, o unos cuántos minutos, no lo sé, pero la adrenalina que sentí en ese momento no la voy a olvidar. Sentía que estaba por ahogarme, no podía moverme mucho (había aprendido a nadar apenas el verano anterior), pero lo mismo puse mi mayor esfuerzo, hasta que salí a la superficie.
   No saben la tremenda sensación de alivio que experimenté en ese instante, no saben la alegría inmensa que se albergó en mí al verme "vencedora" con esa ola. Me dí la vuelta, y ví que mi padre se estaba metiendo al agua, pero yo en ese instante le sonreí, para confirmarle que estaba bien. Que iba a estar bien.
   Lo que quiero decir es, que ahora, con unos años más y muchas experiencias vividas, gratas o no, la vida siempre nos golpea, de maneras en las que ya estamos acostumbrados, o de maneras en las que creemos podemos calcular cómo nos vamos a sentir, cómo podemos reaccionar. Los golpes que nos da la vida pueden ser leves, o fuertes, pueden ser impactos positivos o negativos, pero de todos ellos aprendemos, todos nos dejan algo.
   Todo es un cambio constante en la vida, siempre manteniendo nuestra esencia, siendo nosotros mismos con todo lo que vamos aprendiendo, con lo que vamos experimentando...
   Pero si no hay cambio, no hay vida...
 

domingo, 16 de septiembre de 2012

Mi enfermedad se llama: amor

Mi enfermedad letal, dolorosa e incurable es la de haber nacido.
Desear amor, sin haberlo conocido y amar y seguir esperando a que éste mejor las cosas, que me haga sentir bien.
Pero el amor nunca funcionó para mí, eso es lo que la vida me enseñó, así fue cómo el desastre donde me crié me expulsó a la vida.
Nací rota, sin arreglo, sin solución,y así será cómo voy a pasar el resto de mis días, sufriendo por todos los que amo, que sólo buscan la manera de abandonarme.
Todos aquellos que real y dolorosamente amo, desearon, en algún momento (y muchos más) que nunca hubiera nacido, que no hubiera existido, que no permanezca a su lado por más tiempo...
Y ésa es mi enfermedad, seguir amándolos más que a nada,a pesar de saber que hacerlo me acorta la vida, me lastima, me va a matar..  
Después de todo, el amor no me hizo nunca feliz.

viernes, 31 de agosto de 2012

Democracia y libertad, marcan realidad

La democracia NO es mala.
El problema es cómo se usa esa democracia, para qué se la usa,o si en realidad es otra cosa camuflada como democracia.
Si somos libres debemos actuar, no sólo creernos libres, sino ejercer plenamente nuestros derechos y el de los demás. Sólo así sabremos si nuestra libertad se cumple, sólo así sabremos quienes somos en realidad, sólo así podemos ser nosotros y no cómo nos dicen los demás.

jueves, 30 de agosto de 2012

Que así sea...


Si he de desgarrarme la garganta hablando y elevando la voz cada vez más alto en pos de buscar que las cosas lleguen a mejorar, que así sea.

   Si he de hacer que mis manos sangren de tanto trabajar, en la perpetua lucha por la busqueda de la democracia y la libertad, que así sea.

   Si he de hacer que mis oídos escuchen atentamente cosas que por ser verdad me lastimarán y mentiras que por su falsedad hieran aún más, que así sea.

   Podré hacer muchas cosas mal, y de hecho, las hago... Pero de lo que nunca me van a acusar es de no luchar por mis principios e ideales.

   Quizás las huellas que queden tras de mí sean insignificantes, y mi paso sólo haya sido un efímero instante que de la memoria de muchos (y quizás de la mía también, cuando en unos años, el paso del tiempo comience a afectarme) se olvide, por el tiempo mismo, no lo sé... Siempre se debe recordar que las playas se forman por la suma de cada mínimo grano de arena que hay en ella, que cada pequeño esfuerzo vale la pena.

   Si he de sufrir por un futuro (mera extensión y consecuencia del presente) mejor, sufriré, pues prefiero verme devastada más aún no vencida sabiendo que traté de cambiar la realidad, que quedarme estancanda en el tiempo y el remordimiento que deben y se merecen sufrir los que no hacen nada.

   Si he de morir por una causa, que sea por la democracia y por la libertad.

   Sin ellas nada bueno se logra.

   Por la democracia y la libertad....

domingo, 22 de abril de 2012

Sentido de Prioridad (algo de tinta que se me quedó en el tintero)

  Hay muchas cosas que quisiera decir, y a veces las pocas palabras que conozco parecen no alcanzarme para hilar tantas ideas, tantos pensamientos que estuvieron a punto de ser dichos y no lo fueron, y se quedaron dando vueltas en mi cabeza una y otra vez... ¿No suele pasarles eso a veces? Yo odio cuando ésto me sucede, me hace sentir como si estuviera en un estado casi permanente de ansiedad, o algo por el estilo...

   Durante la semana que se fue, parecía que toda conversación girara en torno a los mismos asuntos: Argentina, Cristina, expropiación de YPF, apoyo, cipayos, Estado, futuras y probables represalias contra Argentina, etc... A dónde sea que iba ésto era todo lo que se escuchaba, tanto las versiones a favor del Kirchnerismo y de los que estan "en contra" del Estado y la soberanía de éste, sólo por no estar de acuerdo con los modos, con los mecanismos que se utilizaron (en tiempo record por cierto, para tratar un tema tan importante como éste) o los motivos (encubiertos u ocultos) por los cuales se desembocó en esta situación.

   Estos temas, en realidad no hicieron más que recordarme otras cuestiones, en mí opinión, más importantes... Por ejemplo, por éstos días, ya se cumplieron 2 meses del "accidente" sucedido en Once, cuya responsabilidad es mitad y mitad entre la empresa TBA y del mismo Estado, que debía de controlar el correcto funcionamiento de la empresa, cosa que obviamente no ocurrió en lo más mínimo y así fue como terminó todo el asunto. Otra cosa más que recordé fue que, misteriosamente, cuando el caso Boudou y su relación con los empresarios dueños de la ex Ciccone estaba a punto de ebullición (claramente, en contra del vice presidente) surge un tema tan importante como la expropiación (en menos de 2 semanas, algo inédito) de YPF y ahora ya nadie recuerda algo del asunto. También se me vinieron a la cabeza otras cuestiones, como el que muchas revistas y diarios dedicados a la economía internacional, de gran prestigio además, anunciaron que no iban a utilizar, hasta nuevo aviso, los datos argentinos brindados por el Indec, debido a que estos no representan la realidad del país. Otra cuestión es que a causa del ciere a las importaciones, miles y miles de personas no pueden recibir los medicamentos que necesitan, sobretodo los que sufren de enfermedades crónicas, ya que éstos no se producen en el país...
   Y así giran como un torbellino numerosas cuestiones más, como el aumento de la inflación, que para el gobierno no es tal; el aumento de la inseguridad; la gran cantidad de personas desempleadas hoy en día; la gran cantidad de familias que solamente subsisten por los planes de asistencia financiera que se les brinda desde el gobierno; o la cantidad de familias que no pueden acceder siquiera a un plato de comida diario para sus hijos; o de tantas otras problemáticas como la gran censura que se vive en los medios de comunicación con lo que se cree "en contra" del oficialismo, o la manipulación de éste para con los medios como la "Televisión Pública", ahora televisión propagandistica oficial del kirchnerismo...

   Sí, pueden parecer muchos temas, pero en mí opinión (les parezca buena o mala, grosera,ignorante o como sea que la consideren) son estos asuntos mucho más importantes que el decidir y opinar a cerca de que vuelva YPF a manos del Estado.
   ¡Y no vayan a pensar mal! Yo amo a mi país, a mi Patria, a mi Nación, y no es simplemente por no compartir ideología con el gobierno de turno por lo que estoy en desacuerdo ahora. Estuve de acuerdo con varias medidas que se tomaron, pero creo, humildemente, que a éste gobierno le falta mirar hacia dentro y dejar de criticar, atacar y defenestrar a todo aquel que sea  o piense diferente a él...

   Como ya dije, hay muchas otras cuestiones más importantes que se debieran tratar, a éste gobierno lo que le falta (y lo digo casi sin dudar) es sentido de prioridad...

domingo, 19 de febrero de 2012

Interesante ...

... La adrenalina corre por mis venas de una manera desquisiadamente frenetica, mientras las manos me tiemblan tan rapido que podría parecer que realmente no se mueven, pero yo sé que no es así, se agitan tan rápido como las alas de un colibrí. ¡No puedo creer lo que he hecho! La sangre, tú sangre, todavía gotea de mis aún temblorosas manos, que solo hasta ahora me doy cuenta que en la derecha aprieto un cuchillo, muy fuertemente. ¿En qué momento tomé el cuchillo? ¡Ja!, la verdad que tiene muy mala suerte el pobre si se cruzó en mi camino en un momentó y todo ésto terminó así, con tu cuerpo ya frío frente a mí. O quizás, quién tuvo mala suerte, ¿eras vos? Todo es tan confuso ahora...

  Recuerdo haber estado hablando contigo, mejor dicho, peleando, una vez más. ¡Ya no lo soporto, ya no te soporto! Lo único que pienso es que no puedo seguir así, todo debe terminar. Ya no escucho nada a mí alrededor, ni siquiera a tus gritos desaforados, persiguiendome, asechando a mi espalda, mientras yo camino. Sólo puedo escuchar el sonido de un vacío casi ensordecedor, sólo puedo escuchar al sonido de los latidos de mi corazón acelerandose, puedo sentir a mi respiración volviendose errática, a mi sangre correr dentro de mí a miles de kilometros por hora, y de repente... Todo se volvió claro... Si ya no soporto algo, solo debo terminarlo. Si ya no te soporto, sólo debe acabar contigo...

Poco a poco empiezo a recobrar la conciencia. ¡Ahora empiezo a recordar!

  La verdad, que hasta el momento me parecía una aberración las personas que decidían quitarle la vida a otras, sin ningún motivo que valiera la pena a mi parecer, no se puede justificar lo injustificable. Pero yo ahora tenía mis motivos, nadie más los comprendería, pues son solamente míos. Nadie jamás entenderá lo que yo siento, lo que pasé, lo que me llevo a ése momento, en el que yo creía que no estaba pensando. Sin embargo, la verdad es que nunca tuve un momento de tanta claridad y lucidez mental como aquél, cuando me fui hasta la cocina y me seguiste... ¡Pobre de ti!, firmaste el fin de tu existencia solo por seguirme hasta la cocina, para poder seguir gritando sobre mi oído, para abalanzarte sobre mí y seguir torturandome. No te diste cuenta que ya no te oía, ni de que lentamente mi brazo derecho se movía hacia mi espalda y comenzaba a rozar la mesa hasta finalmente alcanzar mi objetivo.

  Una sonrisa se formó en mis labios, quizás fue una de las mejores y más sinceras de toda mi vida. Ví el pequeño rastro de duda en tus ojos, quizás te preguntabas el por qué de mi sonrisa, o tal vez notaste de que desde hace unos momentos atrás ya no te contesto nada de lo que me dices, como normalmente hago.

  Ese fue el momento clave, ¡era ahora o nunca! ¡Ya no puedo hecharme atrás, no puedo seguir soportandote por más tiempo! Todo sucedió casi en el transcurso de un suspiro. Saqué el brazo de detrás de mi espalda rápidamente, levanté el cuchillo, te apunté justo al pecho, al corazón, lo impulsé con fuerza y ...

  ¡Mierda!
Siento de repente un dolor muy fuerte en la sien izquierda, parece que allí  me golpeé al caerme de la cama. ¿Acaso todo eso fue sólo un sueño? Parece que sí...

Es una verdadera lástima, era un sueño muy bueno, interesante. Es la primera vez que soñé que te mataba, y no al revés ...

R.B.G